“LA INTUICIÓN: SABER SIN SABER CÓMO SE SABE”

Ene 03, 2020
“… lo sé, pero no sé cómo lo sé” es justamente lo que solemos decir cuando, sin entender por qué mecanismo ni bajo qué lógica en algún momento determinado de nuestra vida tomamos una decisión que terminó siendo la correcta.

¿Les ha pasado? en la Llave Creativa estamos llenos de ejemplos de este tipo. Hablamos de sexto sentido, de tincada, de sensación, de olfato, de sensibilidad, de sincronía, etc., pero sin duda lo que estamos poniendo en acción es una facultad innata en todos los seres humanos y susceptible de ser desarrollada: la intuición.

¿Qué es la intuición?

Según su definición, la intuición  «es la percepción íntima e instantánea de una idea o verdad. O la facultad humana de entender algo sin razonamiento, lógica o sentidos». La intuición hace referencia a mirar hacia dentro o contemplar, (intueri), concepto que describe el conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención del razonamiento siendo considerado como evidente.

Carl Jung, señala que  “la intuición es la función psicológica que transmite percepciones por vía inconsciente» y que explora lo «desconocido y adivina posibilidades e implicaciones que pueden no ser evidentes de golpe».

La intuición es algo que todos llevamos en mayor o menor grado y que nos aporta conocimiento sin necesidad de utilizar el razonamiento lógico y, según algunos, susceptible de ser cultivada, el problema es que no solemos ser conscientes de estos mensajes porque estamos acostumbrados y adiestrados para desechar todo lo que no tenga lógica y que no podamos explicar.

Hablar de emotividad, sentimientos, empatía, de inteligencia emocional e intuitiva todavía suena para muchos, como conceptos poco formales y poco útiles.

Para nosotros, como Llave Creativa esto es especialmente evidente en algunas organizaciones y en la mayoría de las instituciones de educación. Muchos colegios y universidades siguen sin aceptar que el éxito depende en un 77{499265db652fc742a1e0b083aa1bbb24918bd91a22b483d73cf939c6d8d86f39} de las capacidades emocionales y no de las cognitivas de las personas, es decir, todavía estamos en un ecosistema que no propicia ni valora el desarrollo emocional de los niños, jóvenes y profesionales.

Eric Berne, observó que los niños empiezan a desarrollar su parte intuitiva, entre los 6 y 18 meses, ellos «captan» cambios en el tono de voz, cómo se siente su mamá, saben cómo está el ambiente que los rodea, perciben si son aceptados o no; y ya a los dos años de edad saben cómo obtener lo que quieren de los demás basándose en esas informaciones, el problema es cuando los adultos, incapaces de decir algo que no pueden explicar con el razonamiento, desacreditan las percepciones de los niños, anulándolas.

Lo mismo ocurre en los ámbitos formales de educación, existe una brecha entre los contenidos que entregan las instituciones al formar a los futuros profesionales y las competencias y habilidades que el mundo les demanda como la llave de la supervivencia y del éxito.

El momento que vivimos está marcado por la rapidez y lo imprevisible de los cambios y la intuición nos puede ayudar a detectar esas tendencias y a saber adaptarnos a ellas de forma flexible y armónica.

Como Llave Creativa estamos convencidos que la intuición es una capacidad que podemos aplicar en nuestra vida de forma amplia, pero la primera condición para lograrlo es reconocerla y valorarla, confiar en esos presentimientos, en esa voz interior que nos incita a ser más proactivos y seguir avanzando en nuestras vidas.

La inteligencia intuitiva no surge de la nada, dentro de la literatura se mencionan cuatro modos básicos que posibilitan su manifestación:

Psíquicamente (cuando se «olfatea» un peligro inexistente hasta el momento)

Emocionalmente (atracción o rechazo inmediato por alguien)

Mentalmente (solución instantánea de un problema intelectual)

Espiritualmente (cuando se produce una iluminación o una revelación).

Para Paul MacLean, director del programa Evolución y Conducta Cerebral en el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la intuición se expresa en un estado cerebral específico, «en el proceso de conocimiento utilizamos tres cerebros, ninguno de los cuales puede ser relegado: el sistema límbico, que afecta a nuestras emociones; el reptiliano, que crea conductas y rutinas instintivas; y el neocórtex, con sus dos hemisferios, izquierdo y derecho, responsable de las funciones superiores. El primero de los hemisferios nos transmite la información racional y verbal; el segundo, la visual e intuitiva“.

Según el neurólogo Roger Sperry  «cuando el cerebro funciona en su totalidad, utilizando la conciencia unificada de ambos hemisferios, rinde más que cuando dispone de las propiedades de cada hemisferio por separado».

Ambos hemisferios se comunican continuamente a través del cuerpo calloso, una masa de doscientos millones de nervios que es más densa en las mujeres, lo que explica que éstas parezcan a priori más intuitivas y conste que esto está científicamente comprobado.

Las intuiciones y los saltos mentales de inspiración o comprensión súbita de un problema proceden de la conjunción entre los conocimientos implícitos acumulados durante toda una vida y los marcadores somáticos que las vivencias emocionales nos aportan.

En nuestra experiencia en la Llave Creativa la intuición siempre ha jugado un rol protagónico, y tal vez a ustedes les pasa lo mismo. ¿Pueden intuir la energía de una persona, su estado emocional y por lo tanto su disposición?.

Lo más probable es que esto no opere en  ustedes como una metodología consciente, simplemente “percibo y pongo especial atención en el leguaje, verbal y corporal, la importancia de las miradas, los silencios, etc.

Es importante, especialmente en el contexto antes descrito, que estas señales que recibimos no se transformen en miedos que nos impidan avanzar y que sepamos leerlas en su contexto. Por ejemplo, una persona puede estar especialmente distraída en una conversación, pero eso no necesariamente implica que no esté dispuesto, por el contrario, lo valioso de la intuición es que nos entrega otra herramienta y otro medio para interpretar y relacionarnos con el entorno.

La “inteligencia no es una  estructura estática, sino un sistema abierto, dinámico que puede continuar desarrollándose a través de vida” (R. Feuerstein, 1980), por lo que es de máxima importancia que se valide y forme toda la variedad posible de las inteligencias humanas, y todas las combinaciones posibles de inteligencias. Esto nos hace diferentes y únicos.

La intuición es una valiosa herramienta para las personas y una oportunidad para manejar de manera adecuada las situaciones y problemas con que nos enfrentamos diariamente.

Ahora nuestros tips (llavescreativas)

Para potenciar la intuición es necesario:

“Estar en presente“: prestar atención a nuestras sensaciones y emociones; estar en contacto con el entorno, en presente y completamente conectados con lo que estamos viviendo.

Tener el “detector de oportunidades siempre encendido“ : escuchar las ideas aparentemente ilógicas que puedan surgir sobre un asunto que nos preocupe y hacerles un seguimiento. Y lo más importante: tener momentos de silencio interior.

Estar intervenidos no nos permitirá “ver“ lo que tenemos enfrente ni “escuchar“ lo que nuestra voz interior nos susurra. Ser observadores presentes es la mejor actitud para actuar en coherencia y de manera asertiva.

Esta iniciativa, llamada la Llave Creativa nació como un pálpito, una sensación, un esbozo de idea, como parte de una conversación en un café hace ya algún tiempo, como un sueño reiterado…afortunadamente algo nos hizo creer que era una oportunidad y que debíamos seguir nuestra intuición…hoy les damos la bienvenida a ustedes y los invitamos a compartir con nosotros y construir nuevas experiencias, aprendizajes e intuiciones…

Este post fue publicado por Llave Creativa en enero del año 2014

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